Todo es f el ic i dá.

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Bienvenido a TODO ES "FELICIDÁ", blog oficial del artista plástico, escritor y poeta Jack Babiloni.

ALUMBRANDO ESQUINAS DEL AIRE, nuevo dibujo de Jack Babiloni a la venta

A la venta un nuevo dibujo de Jack Babiloni: "ALUMBRANDO ESQUINAS DEL AIRE".


" ALUMBRANDO ESQUINAS DEL AIRE ", por Jack Babiloni, (2005)

Tinta india y grafito sobre papel de alto gramaje.
29,7x21cm.

Contacta con Jack Babiloni para conocer detalles y precio de esta obra de Babiloni: jackbabiloni@orange.es
Contact Jack Babiloni for details and pricing info of this Babiloni's work: jackbabiloni@orange.es

Todas las obras de Jack Babiloni adjuntan certificado de autentificación (fechado y firmado por el artista) y factura.

Visita la página web oficial de Jack Babiloni:
http://www.jackbabiloni.com/

Pensador {a su pe(n)sar}

{Texto escrito por Jack Babiloni del 7 al 12 de noviembre de 2009}

Hay escasísimos artistas que gustan de concebir su obra como un divertimento propio enfocado a dar consistencia energética a las miradas prójimas, generando la suficiente conciencia estilística como para resultar discutibles, fervientemente comprendedores de que proceso y resultados han de maridar en lo siempre lúdico, inescandalizador y, por supuesto, irremunerado. Algunos de ellos son inarquitectos (proyectan sin preproyecto) y a la vez constructores (levantan lo que impreproyectan) y, más a la vez aún, subsiguientes moradores de su propio impreproyecto, que ya es real sin haber sido nunca virtual. Toda una loa a la preclara y contradictoria imprevisión. Entonces dejan de ser inarquitectos para convertirse en antiarquitectos, abocados a abandonar su misión recién estrenada (nada más puede quedar por construirse, pues sólo uno mismo conoce las cuatro esquinas de su necesidad). También son antiarquitectos porque crean sin sistema y, al tiempo, el producto constructivo que legan es rebatido por los sistemáticos, siempre en abrumadora y canoniquísima mayoría.

Y luego Friedensreich Hundertwasser, que fue aquello sin ser esto. Y también lo de más allá.
“Cualquiera debería ser capaz de construir y ser verdaderamente responsable de los cuatro muros entre los que vive y arriesgarse a que esa fantástica estructura autoerigida pudiera derrumbarse más tarde, sin escapar del sacrificio que este nuevo modo de edificios demanda, quizá demanda... Debemos dejar de trasladar a los humanos a barrios reticulados, como si fueran pollos o conejos enjaulados”. (1)


Un optimista ingenuizador de edificios que acabó siendo edificador de ingenuidades. Qué gusto.
“Un arrendatario debe permitirse asomarse a su ventana y, entonces, arañar el revoco exterior de su edificio y luego pintarlo con el pincel más largo que encuentre, al máximo, hasta donde alcance su brazo. Así le será visible desde lejos, a cualquier transeúnte, que allá vive alguien distinto del preso, esclavo, estandarizado vecino de la puerta contigua”. (2)
Una especie de arreferenciado con sobredosis de serotonina. O un Gaudí con resaca. Desde la obra del catalán, no se tenía noticia en Occidente de semejante anatema hacia la cabezonería euclidiana.
“Es bien conocido el irresponsable vandalismo de los arquitectos constructivos, funcionales. Simplemente quisieron cargarse las preciosas casas de fachadas de estuco de los años noventa del siglo XIX y del Art Noveau y levantar sus propias estructuras vacías. Por ejemplo Le Corbusier, que quiso dibujar un París en línea recta, levantando allá sus monstruosas construcciones ortogonales. Ahora, en nombre de la justicia, las obras de Mies van der Rohe, Neutra, Bauhaus, Gropius, Johnson, Le Corbusier, Loos, etcétera, deberían ser demolidas, ya que han caducado para una generación y se han convertido en moralmente inaceptables”.

“(…) ¡Es hora de que la industria de la edificación reconozca su misión fundamental, cual es la de abrazar el modelado creativo!” (3)


Uno de esos pensadores muy a su pe(n)sar, que justifican sus obras sólo después de parirlas, sin mucho empeño, a la picassiana: los bocetos postcediendo a la obra, el recién nacido pariendo a su madre.
“La característica fundamental de cárceles, jaulas, rediles o corrales es su prefabricada estructura “a-priori”, la definitiva terminación del edificio antes de que el preso o el animal se muden a esa estructura, lo que resulta innatamente incompatible a uno u otro, aparejado con la categórica restricción de que el nuevo inquilino modifique nada en ésa “su” casa, que en realidad se le ha impuesto”. (4)
Antitodo, no. Proalgo:
“Daré una lista de alguna ejemplar y saludable arquitectura contemporánea, lista desafortunada y vergonzosamente corta:

1. Los edificios de Gaudí en Barcelona.
2. Ciertos edificios Art Nouveau.
3. La "Watts Tower" de Simon Rodia, en una zona residencial de Los Angeles.
4. "Le Palais du Facteur Cheval" en la Drôme, Francia.
5. Los barrios bajos de ciertas ciudades.
6. Las casas de campesinos y primitivos, hechas a mano, como antes.
7. Las antiguas “schrebergärten” (casas-jardín de los trabajadores).
8. Las casas norteamericanas ilegalmente construidas.
9. Las casas-barco holandesas.
10. Edificios de los arquitectos Christian Hunziker, Lucien Kroll y otros pocos”.
(5)


Jamás se autocoronó arquitecto. Y, lo que es mejor, sus edificios tampoco pronuncian tal marchamo, sabedores de que ningún profesional del predogma aplaudiría semejantes monumentos al capricho gozador.
“La única función del arquitecto debería ser la de asesor técnico, respondiendo a las dudas acerca de materiales, estabilidad, etcétera. Debería estar subordinado al ocupante (arrendatario, propietario, arrendador) o, al menos, a sus deseos. Todos los ocupantes deben sentirse libres para crear sus propias “pieles exteriores”, y determinar y transformar en su edificio la envolvente que da a la calle”. (6)
Es fácil decirlo, cuando te llamas “Reino de la Paz Cientos de Aguas”.
“Algunos dicen que las casas constan de muros. Yo digo que constan de ventanas”. (7)
Puso la arquitectura occidental patas arriba, aun sin pretenderlo. Cualquiera que contemple uno de sus edificios entenderá que discutible no significa atentador. Cuando le dio por morirse, fiel a su metabolismo, lo hizo cabeza abajo. Desde entonces (2000) sus restos reposan bajo un árbol, en Nueva Zelanda.

Los hombres deberían honrar siempre a sus hogares. Los de Hundertwasser honran a los hombres.
“Desde que vivo en la "Darmstadt-Waldspirale", hace más de tres años, me siento en paz y feliz y muchísima mejor persona. Mis amigos dicen que es una casualidad.

Disiento”.
(Andreas Kupka, alquilado).

Notas 1, 3, 4, 5 y 6: Mouldiness Manifesto against Rationalism in Architecture, 1958/1959/1964.
Copyrights: Hundertwasser Archive, Vienna. (Traducción: Jack Babiloni).
Notas 2 y 7: Window Dictatorship, enero 1990.

Copyrights: Hundertwasser Archive, Vienna. (Traducción: Jack Babiloni).

PRETTY HIDDEN LOVE, nuevo dibujo de Jack Babiloni a la venta

A la venta un nuevo dibujo de Jack Babiloni: "PRETTY HIDDEN LOVE".


" PRETTY HIDDEN LOVE ", por Jack Babiloni, (02.02.2005)

Grafito y lápices de colores sobre papel.
29,7x21cm.

Contacta con Jack Babiloni para conocer detalles y precio de esta obra de Babiloni: jackbabiloni@orange.es
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Todas las obras de Jack Babiloni adjuntan certificado de autentificación (fechado y firmado por el artista) y factura.

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http://www.jackbabiloni.com/

A la venta los ejemplares personales de Jack Babiloni de TODO ES FELICIDÁ (el libro)


Debido a los insistentes y cariñosos correos casi cotidianos llegados a mí a través de mi web y blog oficiales sobre este particular en los últimos meses, he decidido poner a la venta los escasos ejemplares de los que dispongo de la edición príncipe de este libro, agotado a las pocas semanas de su lanzamiento (también así sucedió con la segunda edición, corregida y parcialmente censurada por el editor).

Los envíos se practicarán por riguroso orden de pedido, hasta agotar existencias.

Precio: 9 euros (+ 6 de gastos de empaquetado y envío sólo para territorio español)= 15 euros.

Para envíos internacionales, por favor, consultar:

jackbabiloni@orange.es

El desprecio del hábito. El protagonismo del instante

{Texto escrito por Jack Babiloni el 17 de noviembre de 2009}

Si la arquitectura es buena, quien la escucha y la mira siente sus beneficios sin darse cuenta.
Carlo SCARPA


Se cumplen estos días veinte años justos (segunda semana de noviembre de 1989, según manuscrito recién consultado en mi cuaderno de taller), del día en el que tropecé con una monografía sobre Carlo Scarpa en la biblioteca de la Facultad de Bellas Artes de Madrid. Durante el curso previo, mi primero allá, yo ya había resuelto que si realmente quería aprovechar algo en aquel anacrónico antro, debía plantearme escapar de las horas lectivas canónicas y gozar de un autoelegido encierro en el insultantemente nimio (pero suculento) fondo de aquella biblioteca, sólo interfiriendo tal estrategia con esporádicas escapadas a la cafetería del mismo centro, en la que por aquel entonces se concitaban en tertulias bizantinas sólo los alumnos talentosos, quizá con la implícita e impronunciada concepción de que escapar de aletargados profesores mediocres y resentidos es manera tan loable como cualquier otra de adquirir criterio plástico.


Antes del parón lectivo de aquel mediodía otoñal, yo ya
había hojeado con devoción incrédula, y hasta con extrañeza intelectiva, las reflexiones y fotografías arquitectónicas de aquel mamotreto sobre Scarpa. Desde entonces aquel abuelete sonreidor sigue siendo el indesbancado arquitecto por el que más aprecio siento de toda la historia de la arquitectura (occidental, se entiende; otro día hablamos de las estupas budistas o los templos camboyanos), por millares de evidentes razones altamente subjetivas y diez o doce centenares de otras, indiscutiblemente conmovedoras, que ingresan al italiano no ya en la nómina de escasos arquitectos con sensibilidad antipirotécnica sino, quizá, lo conminan a reinar a solas en semejante categoría.


Las primeras razones de mi simpatía biorrítmica por su obra quizá tengan que ver con que a sus
veinte años de edad ya hubiera obtenido su licenciatura de Arquitectura con mérito de profesor en dibujo arquitectónico por la Real Academia de Bellas Artes de Venecia, mostrando con semejante celeridad académica un precoz talento hacia lo irrelevante, más tarde aderezado con su negativa a ejercer la arquitectura hasta cumplir los 41; en los 14 precedentes prefirió aceptar el cargo de director artístico de la firma Venini, por entonces la más reputada en el campo del cristal veneciano. De esta etapa nacen, sin duda, sus ya legendarias preferencias hacia el trabajo de los artesanos -en este caso a los de Murano, pero no sólo- antes que al de los técnicos proyectistas, con la irrebatible premisa de que primero-se-conocen-los-materiales-y-luego-se-aplican, en clara contradicción con la mayoría de arquitectos e ingenieros coetáneos, que seguían la senda antónima, dejándose llevar por modismos esteticistas o torpezas experimentadoras. De ahí que muchas obras de su admirado Lloyd Wright, verbigracia, se estén cayendo a trozos desde hace años, extremo nada alarmante si no fuera porque lo primero que ha de pedírsele a un edificio es que contradiga las leyes de Newton o, al menos, se mantenga honrosamente en pie. Esto, obviamente, no quiere decir que la obra de Wright desmerezca admiraciones, todo lo contrario; es sólo que los promotores suelen encajar mal la inyección de capital rehabilitador en obras apenas construidas lustros antes, amén de que, por supuesto, Lloyd Wright sería el mejor arquitecto del siglo XX si un sesenta por ciento de sus obras hubieran esperado veinte años a ser construidas, previo estudio pormenorizado de tensiones y momentos del material y otras rutinarias comprobaciones tecnológicas de becario de laboratorio.


Pero sin duda lo que más me atrajo de la obra de Scarpa fueron dos circunstancias poéticas, que veinte años después permanecen invariadas en mí: la primera, su devoción por lo inejecutado, por lo inconcluso, por la lentitud; en definitiva, su apuesta por un concepto absolutamente obviado por la historia de la arquitectura occidental canónica (hoy no es día de hablar de Outsider Architecture) y sólo apuntado parcialmente en según qué momentos por contrastados autores como Siza o Sáenz de Oíza, cual es el del antihermetismo del proyecto, su continua permeabilidad a ulteriores modificaciones, respetuosas con la idea de tránsito creativo, de paseo conceptual continuado. La segunda circunstancia, la más relevante para mí, es su desprecio por el hábito, su concepción de que el proceso de ejecución de la obra ha de ser íntimo desarrollo de la experiencia constructiva, algo así como la solidificación romántica del acto de tomar decisiones sobre el terreno, tales como la introducción de fragmentaciones en las texturas, detalles técnicos que quiebran la uniformidad de planos matéricos globales y el concitado de efectos de luz, texturas, materiales y disposiciones espaciales que generan efectos de potencia lírica, antes que de presencia objetual.


El trabajo de Scarpa en ciertos museos (al que él se refería con el peligroso sustantivo de decorazioni) fue un prodigio dialéctico entre continente y contenido, pues no sólo dignificó esta disciplina sino que le consiguió bruñir una nueva dimensión más allá de la arquitectura de interiores, locución eufemística utilizada casi siempre cuando queremos dar categoría a un cierto tipo de vacua y manierista ornamentación de ambientes; algo así como una actividad menor a la que se dedicaban, y se siguen dedicando, ciertos arquitectos que no dan el salto a planificar obra propia. Esta ineptitud de algunos posibilita la memez intelectual de otros, por lo común ciertos arquitectos de renombre que sostienen que rehabilitar o compartimentar lo ya construido es descender un peldaño en el escalafón.


Si algo me sigue enseñando Scarpa es que el arte jamás puede caer en la comodidad del canon, la pereza de lo ya observado, la tranquilidad de lo conocido, la uniformidad de actuación. Quizá no sea casual que sólo le hicieran falta 11 proyectos para entrar en la historia del arte (con sólo uno, su Panteón de la familia Brion, ya lo habría hecho), amén de que son escasísimos los clientes o promotores arriesgados que desean que sus encargos participen de un concepto y aún lo son menos los que ceden sus presupuestos para intentar que la edificación exprese ideas, en lugar de generar sólidos esteticistas o interiores de relleno.


Recuerdo que en un primer momento me extrañó que esa monografía sobre Scarpa anduviera por los anaqueles de la biblioteca de Bellas Artes. Sin embargo, tras hojearla comprendí que cualquier dibujo de Scarpa puede competir con ciertos de De Kooning, Giacometti o Picasso de intención metamórfica, sin ninguna duda. Contemplar los dibujos de Scarpa fue asistir a la congelación de un pensamiento activo, al solapamiento de sucesivas decisiones sobre la marcha, a la estratificación de la búsqueda de un criterio; más allá de un horror vacui de interferencias, sus dibujos me siguen resultando radiografías del proceso creativo sin rigideces ni trampas, del posicionamiento gráfico de alguien que encaraba sus proyectos con recelo de lo ya relatado, aun por él mismo en propias obras previas. Quizá también por eso, los dibujos de Scarpa han sido tan nefastamente tratados por hagiógrafos del rictus de la plumilla o apologistas de la minucia, ya que para aprender a disfrutar de ellos hay que empezar por negar hábitos, coordenadas y reglas ya nacidas y así ingresar en el respeto por la regla por nacer. De este nuevo canon impensado se infiere un concepto superior: todo proceso sin interrogantes corre el riesgo de nacer débil.

Ningún camino corto lleva lejos, reza el proverbio zen. Parece inazaroso que Carlo Scarpa eligiera Japón para morir.


PROYECTOS de Carlo Scarpa
1928 Decoración interior de Vetrai Muranesi Cappellin & Co., Florencia, Italia.
1953-1960 Reforma del Museo Correr, Venecia, Italia.
1954-1956 Reforma de Ca' Foscari, Venecia, Italia.
1954-1956 Decoración de las salas de los Uffici, Florencia, Italia.
1955-1957 Ampliación del Museo Canova, Possagno, Italia.
1955-1961 Casa Veritti, Udine, Italia.
1956-1964 Museo Castelvecchio, Verona, Italia.
1957-1958 Decoración sala de exposición y ventas de Olivetti, Venecia, Italia.
1969-1978 Panteón de la familia Brion, San Vito d'Altivole, Italia.
1970-1983 Fundación Masieri, Venecia, Italia.
1973-1981 Banca Popolare, Verona, Italia.

Copyrights fotos: mg on design, Vaclav Sedy, Archivio Castelvecchio y Creative Commons.

La ininteligibilidad alumbradora

La ininteligibilidad como alumbradora de nuevas aperturas, qué importa si tangenciales, secantes o inaledañas (y si esto último, miel sobre hojuelas; esta premisa, al fin y al cabo, incuba implícitamente la definición de creatividad). Qué demencia postmoderna ésa de querer entenderlo todo y, aún más, de hacerse entender para todos, cuando parece claro que la complicación discursiva es más producto de la desconfianza del receptor que de la eficacia proponedora del emisor; a veces la mejor manera de suscitar es guardar silencio acerca de lo propuesto, momento en que todo lo inexplicado pasa a explicarse en toda su transparente verdad.

" EL CENTAURO Y LA CENTAURITA SE HACEN TILÍN " (2003), por Jack Babiloni
Óleo sobre lienzo de lino recio
185 x 120 cm.
Colección privada, Madrid (España)

A la venta el último ejemplar de "REYES LAMENTODOPODEROSOS", de Jack Babiloni

Ya sólo queda a la venta 1 carpeta de las 40 de la edición serigráfica "REYES LAMENTODOPODEROSOS", de Jack Babiloni.

Precio de las 4 serigrafías a 2 tintas cada una + justificación de tirada + carpeta continente serigrafiada a una tinta -violeta-: 3849 euros (IVA, empaquetado y envío incluidos a cualquier lugar de España; para envíos internacionales, consultar tarifa adicional).

jackbabiloni@orange.es


" REYES LAMENTODOPODEROSOS ", por Jack Babiloni, (1995)

Carpeta continente de 4 serigrafías (42,2 X 30,5 cm.) a dos tintas
-2 en fucsia y negro y 2 en verde esmeralda y negro-.
Tinta serigráfica sobre papel crema de alto gramaje.
Tirada: 40 ejemplares (+ P.T. y H. C.)
Ejemplares vendidos: 39 (colecciones privadas de Europa, Asia y Oceanía).
Ejemplares disponibles a 30 de septiembre de 2011: 1.

Precio de las 4 serigrafías a 2 tintas cada una + justificación de tirada + carpeta continente:

3849 euros (IVA, empaquetado y envío incluidos a cualquier lugar de España; para envíos internacionales, consultar tarifa adicional).

Las obras, como es natural, se entregan en carpeta creada ad hoc, también firmada y numerada por Jack Babiloni, y serigrafiada a una tinta -violeta-.

Todas las obras de Jack Babiloni adjuntan certificado de autentificación (fechado y firmado por el artista) y factura.

Visita la página web oficial de Jack Babiloni: http://www.jackbabiloni.com/

Analogía filoaeróbica

{Texto escrito por Jack Babiloni el 13 de octubre de 2010}

Si se me permite la analogía filoaeróbica, el proceso creativo no necesita jugadores, sino árbitros.


" FELIZ NUEVA TRASLACIÓN ", por Jack Babiloni (2010)
Tinta india, pintura termosellable, grafito y lápices de colores
sobre papel verjurado de alto gramaje
20 x 14 cm.
Colección privada, Madrid (España)